Pese a que el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona se apresta a cambiar de emplazamiento y a reinventarse en el espacio del Forum, hay quien sigue pensando que los museos son espacios muertos, sin futuro… Tal vez sea cierto, pero dicha certeza bien merece una reflexión. Si la verbosidad de los museos sólo puede declinarse en tiempo pasado es porque su misión no es otra que la de conservar la memoria. En plena era de la velocidad, de la inmediatez, conviene subrayar que el arte es historia, tanto como la historia es arte; que toda creación humana no persigue otro propósito que el de conservar, fijar, inmortalizar un precioso instante…