El Año Internacional de la Biodiversidad vuelve a poner sobre la mesa el papel de la criptozoología, que estudia los animales ocultos. Siguiendo sus huellas y las tradiciones populares, de vez en cuando esta pseudociencia describe alguna nueva especie que, entonces, deja de ser críptica y se incluye en el catálogo oficial de la zoología. Sus pistas, pues, pueden contribuir a la ciencia.
Patricia Morén | 11 de marzo de 2010