Las nubes de ceniza volcánica representan la imprevisibilidad. Los europeos, a día de hoy, lo tenemos muy presente gracias a los atípicos cambios atmosféricos de los últimos dos meses. Pero los imprevistos provocados por el vulcanismo han afectado a nuestros antepasados desde siempre. También cuando hace casi 2 millones de años, pisaron por primera vez Europa.
3 de junio de 2010