Lo que viene a continuación es más bien una telenovela larga con un final agridulce. Especialmente para gente como usted, en el supuesto de que sea uno de los millones de usuarios que, en algún momento de su vida, y con una agenda Palm en el bolsillo, se sentía parte de la vanguardia tecnológica. Si es así, usted ya no es ningún niño, o sea que con toda probabilidad querrá dedicar un poco de su tiempo a la nostalgia tecnológica.
Alfred Comín, Sociedad de la Información