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Tribunas

Cambio climático

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Begoña Vendrell Simón

Begoña Vendrell Simón

Bióloga especialista en ecología marina

Sorpresas antárticas

27 DE ABRIL DE 2011


Aprovechando que compañeros del Instituto de Ciencias del Mar han hecho campaña en la Antártida, a bordo del barco oceanográfico alemán Polarstern, podemos introducir un tema polar de actualidad. Hace ya más 15 años que una de las grandes plataformas de hielo de la zona oeste del Mar de Weddell (la plataforma de Larsen, descubierta por Carl Anton Larsen, el capitán de un barco ballenero noruego), en la costa oriental de la Península Antártica, se está colapsando. Eso quiere decir que en estos últimos 15 años aproximadamente 10.000 km2 de hielo compacto se han desintegrado. Primero, en 1995, la parte más septentrional (Larsen A) se colapsó. Y posteriormente, en febrero de 2002, la barrera de Larsen B —más de 3.000 km2 de hielo compacto— se desintegró en unas tres semanas.

Alarma científica

Este hecho hizo saltar la alarma de los científicos. ¿Por qué? Porque las barreras de hielo como las de Larsen habitualmente se desintegran de manera pausada, a través del desprendimiento continuado de icebergs. Este colapso "masificado" se relaciona con el calentamiento gradual registrado en la Península Antártica, de aproximadamente medio grado centígrado por década desde hace unos 60 años. ¿La causa? Se trata de una de las consecuencias del calentamiento global del planeta, un calentamiento en el cual la actividad humana tiene mucho que ver. Entre los factores que ayudan a explicar el colapso tan rápido de Larsen B, y que están relacionados con este calentamiento global, está el efecto de los numerosos charcos o lagunas de agua de deshielo que se forman en las plataformas de hielo durante los meses de verano antártico. El agua líquida fluye entre las rendijas del hielo, ayudando a hacer efecto de "palanca" y haciendo que los bloques de hielo se desprendan. Además, algunas corrientes marinas cálidas habían ido introduciéndose por debajo de la zona de hielo, contribuyendo a hacerla más sensible al colapso. Actualmente los científicos se preguntan si los cambios ambientales afectarán también a la plataforma de Larsen C, más hacia el sur.

El efecto del desprendimiento de icebergs y grandes bloques de hielo es similar al de labrar los fondos marinos Pero miremos los efectos del colapso de la barrera de hielo: el desprendimiento de este hielo se calculaba que tendría unos efectos devastadores sobre las comunidades bentónicas (es decir, sobre las comunidades que viven en el fondo del mar), y se dudaba de la recuperación de las mismas. En general, el efecto del desprendimiento de icebergs y grandes bloques de hielo es similar al de labrar los fondos marinos: el hielo arrasa las comunidades de organismos —sobre todo sésiles (los que viven sujetos en el substrato)— que los habitan. Los fondos, después de estas perturbaciones naturales, tardan su tiempo en recuperarse, tanto más como más intensa y/o frecuente sea la perturbación, y cuánto más lejanas sean las comunidades de organismos próximas que contribuyen a proporcionar elementos para la colonización de los fondos labrados. Podríamos equiparar estos acontecimientos, en cierta manera catastróficos, con los incendios naturales en zonas forestadas, que suceden cada cierto tiempo y hacen que el ecosistema regrese a estados sucesionales tempranos, creando un mosaico de comunidades en diferentes estadios de sucesión ecológica.

Fondos marinos con buena capacidad de recuperación

Hay que decir que el desprendimiento de la plataforma de hielo ha facilitado el estudio de los fondos marinos: ha permitido a los científicos tener acceso a zonas del fondo del mar que habían permanecido más de un millar de años bajo el hielo. Ya en el 2006, en una anterior campaña oceanográfica a bordo del mismo barco oceanográfico, a nuestros compañeros del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) les sorprendió encontrar una riqueza y diversidad en el bentos de los fondos marinos de Larsen mayor de la esperada. Eso quiere decir que la recuperación del bentos después de acontecimientos tan dramáticos como el colapso de una plataforma de hielo tan extensa, es mucho más rápida de lo que se pensaba. Esta rápida recuperación podría ser favorecida por la colonización del espacio devastado por organismos de comunidades vecinas y también por el posible incremento de producción debido a la liberación de nutrientes y material particulado del hielo. Justamente los efectos del cambio climático global podrían hacerse sentir al hacer que, si aumenta la frecuencia de desprendimientos de blocs de hielo, o si se desintegran otras plataformas heladas y, por lo tanto, más zonas del fondo marino quedan afectadas, la recolonización de los fondos labrados por parte de las comunidades de áreas adyacentes ya no será posible. Tendremos que seguir la campaña bien de cerca para saber cómo los científicos encuentran los fondos de Larsen cinco años después de la anterior expedición.

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