Hace ya casi diez años que el arroz dorado se presentó al mundo como el primer fruto de una nueva vía para luchar contra las carencias nutricionales en los países pobres. Desarrollado con fondos públicos y de la Fundación Rockefeller por investigadores de varios países europeos, este arroz transgénico, que contiene la sustancia precursora de la vitamina A, podría evitar, según sus promotores, miles de casos de ceguera y de otras enfermedades debidos a la falta de esta vitamina en la dieta habitual.
Malén Ruiz de Elvira | 22 de septiembre de 2009