Todo el mundo habla maravillas del futuro coche eléctrico, pero la realidad es que ese futuro, que a buen seguro acabará arrancando, lleva un paso mucho más lento que el augurado. España, uno de los países que aspira a la pronta puesta en marcha de esta tecnología, acaba de presentar un plan de transformación del sector automovilístico con las expectativas claramente mermadas. Pese a los incentivos del Gobierno, nada hace presagiar que los coches eléctricos circulen con normalidad por las calles antes de 2015.
Xavier Pujol Gebellí | 8 de abril de 2010