El gobierno español asume la ‘tasa Google’, una fórmula que para sus partidarios está destinada a repartir juego en Internet, redistribuyendo los ingresos de la publicidad en línea que en la actualidad capturan unas cuantas empresas, encabezadas por Google. Pero para las asociaciones de internautas es un impuesto a la innovación y una puerta abierta a liquidar el principio de neutralidad de la Red.
Alfred Comín | 5 de marzo de 2010