Mientras sigue el debate sobre una eventual nueva Ley de Mecenazgo, datos recientes revelan que Catalunya ha logrado multiplicar por cuatro las aportaciones privadas a la ciencia en tan solo cinco años. La presencia de figuras internacionales y proyectos altamente competitivos, especialmente en biomedicina, parecen estar animando a la inversión por la vía de fundaciones asociadas a empresas, pese al exiguo beneficio fiscal que reportan
XAVIER PUJOL GEBELLÍ | 3 DE NOVIEMBRE DE 2010