Cuando nos juntamos a alguien o nos integramos en un grupo es porque existe algún tipo de afinidad. Y, por lo que parece, podría estar mediada por la acción de los genes, según sugiere un estudio publicado en la revista 'PNAS' por científicos de la Universidad de California en San Diego
XAVIER PUJOL GEBELLÍ | 21 DE ENERO DE 2011