Hauries d´instal.lar el plug-in del flash... Descarregar plug-in de Flash

Ciencia para presidentes

ciencia para presidentes

Sistema Solar

Disminuir Aumentar

Encuentro espacial en el cinturón de asteroides

La nave Rosetta, de la ESA, ha cumplido con creces en su vista al asteroide Lutetia, situado entre Marte y Júpiter en el momento del encuentro. No era su destino final, sino una escala en su camino hacia el cometa 67P/Churyumov/Gerasimenko, cuyo encuentro está previsto para mayo de 2014. Es ésta una de las misiones científicas más ambiciosas de la ESA.

ALICIA RIVERA | 23 DE JULIO DE 2010


Máxima aproximación al asteroide Lutetia (ESA)

Una nave espacial europea ha sobrevolado el asteroide Lutetia recientemente en una maniobra planeada y ejecutada con alta precisión. El encuentro se ha realizado entre Marte y Júpiter, en un punto situado a 25 minutos luz de la Tierra, es decir, a la distancia que recorre la luz en 25 minutos a su velocidad constante de 300.000 kilómetros por segundo, o algo más de tres veces la distancia entre la Tierra y el Sol. La protagonista del encuentro ha sido la nave Rosetta, un artefacto de la Agencia Europea del Espacio (ESA), que fue lanzada en 2004 y que se dirige a un cometa en una misión larga, compleja y muy ambiciosa. Ningún artefacto, hasta ahora, se ha puesto en órbita del núcleo de un cometa, como pretende hacer esta nave, y ninguno ha descendido a la superficie cometaria, como intentará hacer el módulo de descenso Philae. Es una de esas misiones científicas en las que la Europa espacial sabe dominar. Su coste total asciende a mil millones de euros.
Rosetta llegará a su destino dentro de cuatro años. Por el camino la nave aprovecha las oportunidades de exploración y Lutetia, uno de lo cuerpos más grandes del cinturón de asteroides, era suficientemente desconocido como para llamar la atención de los científicos.
“Creo que se trata un objeto muy viejo. Esta noche hemos visto un remanente del origen del Sistema Solar”, comentó Holger Sierks, uno de los científicos de Rosetta, cuando llegaron las primeras imágenes de Lutetia. La maniobra de sobrevuelo no sólo ha supuesto una satisfacción para los científicos, que han obtenido información esencial sobre este asteroide (el análisis de los datos llevará un tiempo), como su composición, masa y propiedades de la superficie, sino que, a la vez, ha supuesto un triunfo para los especialistas que han programado el sobrevuelo con alta precisión.
De momento ya se sabe que Lutetia mide 134 metros en su diámetro mayor y que tiene una superficie llena de cráteres, muy castigada por impactos recibidos a lo largo de su historia, que debió comenzar hace 4.500 millones de años, como todo el Sistema Solar.

Alta precisión
Rosetta pasó junto a Lutetia a una velocidad de 15 kilómetros por segundo, con una aproximación máxima de 3.162 kilómetros. Pero las cámaras estuvieron tomando imágenes antes y después de ese momento. “La precisión de relojero [en la ejecución del sobrevuelo] es un gran tributo a los científicos e ingenieros de nuestros países miembros y de nuestra industria, así como a la misma ESA”, ha dicho David Southwood, director científico de la agencia europea.
Del control de la misión de encarga el centro de operaciones de la ESA en Alemania (ESOC) y de las operaciones científicas, el centro de la ESA en Madrid (ESAC).
Rosetta, que ha recorrido ya 5.000 millones de kilómetros (dos tercios de su viaje), se dirige ahora hacia el cometa 67P/Churyumov/Gerasimenko, su destino final. Cuando llegue, en 2014, si todo sale bien, se pondrá en órbita del núcleo El destino final de Rosetta es
el cometa 67P/Churyumov/Gerasimenko
cometario y así lo acompañará durante un año en su viaje hacia el Sol, cuando se va calentando, y seis meses ya alejándose. Además, lanzará el módulo Philae para que se clave en cuerpo helado y haga mediciones in situ con sus nueve instrumentos científicos.
La maniobra planeada es toda una osadía espacial. Hasta el momento, además de la Luna, Marte y Venus, nuestro vecindario, sólo ha descendido un artefacto terrestre en un objeto del Sistema Solar y también era europeo. Fue la sonda Huigens, que viajó hasta el entorno de Saturno en la nave Cassini de la NASA y descendió, en 2005, hasta el suelo de la luna Titán, dejando boquiabierta a la comunidad espacial internacional, tan compleja era la operación que resolvió con éxito rotundo la ESA.
Rosetta va camino de un triunfo similar. Es una de esas misiones largas, costosas, complicadas y cargadas de instrumentos científicos (once lleva la nave, dos de ellos desarrollados por la NASA), que en los últimos años han quedado relegadas en las agendas de las agencias, más partidarias ahora de hacer misiones más compactas y de desarrollo más rápido en la exploración planetaria.

Rediseño orbital
El propio inicio del viaje al cometa fue una pesadilla para la ESA. En una misión de este tipo la nave no sigue una trayectoria directa (haría falta un cohete tremendamente potente), sino que se la hace pasar por uno o más planetas para tomar impulso gravitatorio. El complejo diseño orbital de Rosetta fue encomendado por la ESA al ingeniero español Miguel Belló-Mora.
Hay que tener en cuenta la posición de la Tierra en el momento del lanzamiento, el objeto de destino y los cuerpos del Sistema Solar que se vayan a utilizar para tomar impulso a la hora de trazar la ruta de una misión así y el objetivo inicial de Rosetta era el cometa Wirtanen, para llegar en 2011. El  camino estaba estrictamente medido a partir del lanzamiento, previsto en enero de 2003. Pero poco antes falló un cohete Ariane y la ESA consideró prudente aplazar la salida de una de sus misiones más ambiciosas. El retraso inutilizó el diseño de ruta y Wirtanen se convirtió en destino imposible con un lanzamiento posterior.
La solución fue encontrar otro cometa que interesara a los científicos y que estuviera a tiro de las condiciones orbitales. Belló-Mora fue llamado a rediseñar el recorrido de Rosetta con un lanzamiento posterior y encontró varios posibles cometas, entre los cuales los científicos eligieron 67P/Churyumov/Gerasimenko. Por fin la nave partió en marzo de 2004 y desde entonces ha realizado tres maniobras gravitacionales en la Tierra y una en Marte para ir tomando impulso en cada una de ellas. En 2008 sobrevoló el asteroide Stein. Ahora, una vez superado Lutetia, se han acabado las escalas: la nave va directa al encuentro de su cometa. Será en mayo de 2014.
Una nave de tres toneladas
La nave Rosetta, de tres toneladas en el momento de su lanzamiento, tiene forma casi cúbica, de 2,8x2,2x2 metros. Dos grandes paneles solares con una superficie total de 64 metros cuadrados proporcionan la energía eléctrica a todos los sistemas e instrumentos. En un lateral lleva una antena de 2,2 metros de diámetro para las comunicaciones y en otro va enganchado el módulo Philae, de 100 kilos, que descenderá sobre el núcleo del cometa.
En el desarrollo y construcción de Rosetta, bajo el liderazgo de Astrium (Alemania) como contratista principal, participaron más de 50 empresas de 14 países europeos, Estados Unidos y Canadá.


Tópicos del artículo

Comentarios

       
0 comentarios
 
Global Global Global Global
RSS