La edición de este año del Mobile World Congress, el máximo encuentro mundial de la telefonía móvil, muestra que las nuevas plataformas ganan cuota de mercado a costa de los entornos tradicionales. Se confirma así que la innovación es el requisito imprescindible para abrirse camino en un ambiente tan ultracompetitivo como el mercado de las comunicaciones inalámbricas. Lamentablemente, parece que Europa no acaba de creérselo.
Alfred Comín | 25 de febrero de 2010