Hauries d´instal.lar el plug-in del flash... Descarregar plug-in de Flash

Críticas

Exposiciones

Disminuir Aumentar

Los males del agua

Exposición

Octavi Planells | 11 de mayo de 2010

Exposición: Agua, ríos y pueblos
Centro: Museu Marítim de Barcelona
(Av. de les Drassanes, s/n, 08001, Barcelona)
Teléfono: 933429920
Correo electrónico: m.maritim@diba.cat

Un homenaje a pueblos arrebatados de sus tierras. A personas privadas de un recurso vital. A quienes la insalubridad ha enfermado. A víctimas de desastres naturales agravados por la ambición humana. A los que perecen injustamente. A los que defienden un derecho fundamental. Un homenaje a todas aquellas personas vulnerables cuyo testimonio ha sido silenciado, reprimido y olvidado. Todo, a causa del recurso más preciado: el agua.

La exposición Agua, ríos y pueblos, que aloja hasta el 30 de mayo el Museu Marítim de Barcelona es el formato con que la asociación de igual nombre, Agua, Ríos y Pueblos, ha utilizado para rendir tal homenaje. Lo hace mostrando de modo exhaustivo los testimonios de personas eclipsadas por los intereses económicos, políticos y culturales. No es una exposición, es un cuidado trabajo de investigación periodística y fotográfica, un demoledor documento que denuncia el abuso de poder sobre los pueblos con menor capacidad de respuesta y que muestra la faceta más perversa del líquido vital: el agua como arma, como objeto de conflicto, como fuente de riqueza y ambición, como disolvente de escrúpulos y como causa de tragedias personales, sociales, económicas y ecológicas.

Una muestra que pretende conmover corazones, despertar inteligencias y comprometer voluntades frente a la crisis global del agua en el mundo, tal y como manifiesta Pedro Arrojo, director de la exposición, físico y economista de la Universidad de Zaragoza especializado en la economía del agua e impulsor de la Fundación Nueva Cultura del Agua. Los centenares de instantáneas de la muestra –la exposición es basta–, las cifras que proporciona y los testimonios que recoge conmueven, sin duda. Su director subraya la voluntad de mostrar el perfil humano de las víctimas y de los luchadores sociales que por lo general han sido ocultados o a lo sumo, transformados en frías estadísticas. Tampoco hay duda que ello se consigue

Agua, ríos y pueblos recorre el mundo entero, pero se centra, sobre todo, en los países más deprimidos o con mayores complicaciones sociopolíticas y ecológicas, los más castigados por la crisis del agua. Se estructura en seis ejes de actuación, en seis áreas temáticas que incluyen el desplazamiento forzoso de pueblos enteros por la construcción de grandes presas, la destrucción de pesquerías y de ecosistemas enteros y su impacto en el hambre, los problemas vinculados a la privatización del agua y del territorio, y los riesgos derivados de catástrofes naturales –o no tan naturales–, siempre ligado a la vulnerabilidad de los más pobres. Incluso en el primer mundo, los ejemplos que plantea la exposición ponen en evidencia la indefensión de los colectivos con menos recursos.

Pero afortunadamente, la exposición también deja espacio para la esperanza en un rincón dedicado a las Victorias y soluciones que cita iniciativas emprendidas para combatir las políticas corruptas y privatizadoras de los servicios públicos del agua. Movimientos donde se reclama el agua no como mero recurso, sino como derecho humano. Pese a ser itinerante, la muestra se adapta al entorno que la acoge con una sección dedicada a las cuencas hidrográficas catalanas y a la movilización social que han despertado su contaminación, los planes de trasvase o los impuestos del agua y el abastecimiento.

El origen de este proyecto remonta al año 2000, tras presentarse el Informe Final de la Comisión Mundial de Presas. El documento reconoce serias dificultades para obtener datos sobre el volumen que almacenan las casi 50.000 grandes presas construidas durante el siglo XX, así como para cuantificar el número de personas desplazadas a la fuerza, aunque estiman que la cifra oscila entre los 40 y los 80 millones. Los organizadores hallaron en esta cifra, enorme a la vez que imprecisa, un reflejo de la invisibilidad de las víctimas. Este hecho les impulsó a pensar en algún acontecimiento internacional que hiciera visibles a todas estas personas, pero a medida que profundizaron, los organizadores descubrieron que dicha invisibilidad se da, asimismo, en problemas derivados del acceso al agua potable, de la privatización, de la destrucción de la pesca, etc.

Agua, ríos y pueblos esconde a sus espaldas un fondo documental enorme y un esfuerzo de síntesis de igual magnitud. Montones de documentos, libros, escritos de los testimonios, denuncias judiciales y todo tipo de material audiovisual han sido recopilados a lo largo de la última década y simplificados en los textos de la muestra. El contenido es, por lo tanto, denso, muy bien trabajado y documentado. La parte gráfica y el diseño expositivo están a la altura: una estética austera pero no por ello deficiente en cuanto a presentación. Además, para cada uno de los días que la muestra esté expuesta en Barcelona, los organizadores han preparado actividades paralelas: charlas, coloquios, visitas, pases de documentales, mesas redondas, un completo sitio web, un programa educativo... La exposición y todo lo relacionado es, en definitiva, muy recomendable, aunque sus contenidos no se encajen con facilidad.

Comentarios

       
0 comentarios
 
Global Global Global Global
RSS