Mientras el Año de la Biodiversidad avanza con las alarmas disparadas, existe un mundo paralelo donde los animales campan a sus anchas. Sus protagonistas se parecen a los bichos y fieras que conocemos y su vademécum es la tradición oral y la imaginación. Inexistente o escondida, la fauna criptozoológica es motivo de estudio científico desde 1958.
KAKAUNDAKARI
Con una altura de metro y medio, largos brazos, piernas cortas, pelo largo y lanudo y frente redondeada, este bípedo habita los bosques del África oriental. El hombre blanco empieza a documentar su presencia en 1900, aunque es en 1937 cuando se hace pública su existencia.
(Foto: Philippe Coudray)