Prácticos, estratégicos, imprescindibles e incluso artísticos, los puentes ponen a prueba la pericia de la ingeniería. Un desafío a la gravedad y a los obstáculos de la naturaleza sometido a las veleidades del desarrollo humano.
PUENTE DEL DIABLO - MARTORELL
Los romanos ya levantaron puentes de más de un arco, gracias a sus habilidades con la piedra y el mortero. Durante la Edad Media se reconstruyeron algunas de esas pasarelas, modificando en ocasiones el arco de medio punto por arcos apuntados y más altos, conocidos como puentes del diablo.
(Foto: Sansar)