Defender la salud como problema global no es una utopía. Y diseñar políticas sanitarias que aborden la enfermedad y su prevención en términos planetarios, no es para nada descabellado. No lo es, por lo menos, para Harold Varmus, científico pionero en investigación oncológica, lo que le valió el premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1989, y abanderado de iniciativas como la Public Library of Science. Tras su paso por la dirección de los National Institutes of Health estadounidenses (1993,1999), Varmus asumió en 2000 la presidencia del prestigioso Memorial Sloan-Kettering Cancer Center (MSKCC) de Nueva York. El acreditado científico ha visitado recientemente el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona).
Xavier Pujol Gebellí | 8 de septiembre de 2009