En la escala subatómica, los conceptos definidos por la Física cambian de nombre y de comportamiento. La disciplina, de hecho, entra en el territorio de la Mecánica Cuántica, un mundo en el que se sabe que pasan cosas pero no exactamente ni cómo ni por qué. Entrar en esta escala, además de permitir abrir nuevas puertas al conocimiento, nos ha de llevar a descubrir cuál es el elemento más fundamental de la materia y, de paso, pensar en nuevas e inesperadas aplicaciones.