La cumbre de Copenhague pasará a la historia sin pena ni gloria. Los líderes mundiales no encontraron las fórmulas para asegurar los acuerdos que se esperaban, ni en cuanto a los porcentajes de reducción de emisiones ni en cuanto a cómo hay que actuar para reducirlas. Sin embargo, a pesar de los desencuentros políticos en la capital danesa, el mercado de las energías limpias sigue floreciendo.
Cristina Jiménez | 14 de enero de 2010