La psicología no es ajena a las nuevas tecnologías, que han revolucionado la manera de relacionarse y comunicarse. Los terapeutas lo saben, lo que les ha llevado a analizar los pros y los contras de estos 'tratamientos de última generación' a través de la red. El Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña los tiene incluidos en sus prácticas en forma de código deontológico, y una gran variedad de sitios web ofrecen este tipo de servicios. Fobias, depresión, estrés postraumático, insomnio, trastornos de alimentación y determinadas adicciones son algunas de las patologías con más demanda para ser tratadas desde el anonimato de los bits.
Núria Llavina Rubio | 25 de mayo de 2010