En 1954, un grupo de científicos de los laboratorios Bell en Nueva Jersey (Estados Unidos), famosos por haber descubierto el láser o la fibra óptica, vieron cómo dispositivos de silicio a los que se añadían impurezas de otros metales presentaban una alta sensibilidad a la luz. Se inició entonces la generación de electricidad a partir de luz solar, a partir del uso de células fotovoltaicas de silicio. Sin embargo, la eficiencia de las placas solares comerciales actuales aún no supera el 14%. La buena noticia es que la nanotecnología ofrece nuevas oportunidades más eficientes de aprovechamiento de la luz solar.
Cristina Jiménez | 26 de febrero de 2010