Explosión y hundimiento. El pasado 20 de abril, una torre de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon, propiedad del grupo British Petroleum (BP), reventó y naufragó en el Golfo de México. 11 trabajadores fallecieron y el mar se cubrió de luto, con 757.000 litros de petróleo vertidos cada día desde entonces, según recuenta 'Associated Press'. En medio de las voces alarmadas sobresalen las de algunos expertos que aseguran que, si se toman las medidas adecuadas, el ecosistema se recuperará.
Ànnia Monreal | 12 de maig de 2010