La comida nos aporta vitaminas, proteínas, hidratos de carbono... pero también metales pesados, dioxinas y pesticidas. Crecen las evidencias que algunos de estos compuestos pueden tener un papel en la generación de enfermedades neurológicas "modernas", como el Parkinson o el Alzheimer.
PATRICIA MORÉN | 20 DE OCTUBRE DE 2010