Cuando Danny Rado se lesionó una rodilla hace unos años, su médico le recomendó ir a fisioterapia. Pero Rado tenía que esperar seis semanas entre visita y visita, y en varias ocasiones el fisioterapeuta le advirtió que había estado practicando de forma incorrecta la serie de ejercicios de recuperación que había aprendido en la anterior sesión.
María José Viñas, Washington D.C.