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El incierto futuro del águila mediterránea

En Cataluña mueren el triple de águilas perdiceras que las que morirían si no fuera por la acción del hombre. La mitad de estas muertes se deben a choques o electrocuciones con torres de electricidad. Un equipo de la Universidad de Barcelona trabaja para buscar soluciones

JORDI MONTANER | 24 DE ENERO DE 2011


La conservación de los paisajes mediterráneos no es sólo una cuestión estética. También es la clave para continuar disfrutando de especies como la emblemática águila perdicera (Aquila fasciata), un depredador ágil y potente que sigue amenazado en toda Europa.

Pero garantizar la conservación del paisaje no es tarea fácil. Juan Real, director del Equipo de Biología de la Conservación de la Universidad de Barcelona (UB), lamenta que las especies más emblemáticas de los hábitats mediterráneos estén cada vez más amenazadas. "Son especies que nadie creería que estén en peligro, como el conejo, la liebre, la perdiz, los lagartos, los colitis, algunos artrópodos..." Y, por supuesto, el águila perdicera.

Son animales que durante siglos han sido comunes en zonas abiertas de pasto, matorrales y pequeños cultivos; especies a las que la creciente forestación del paisaje catalán ha dejado sin hábitat. "Hay que decir con cuidado para evitar malas interpretaciones, pero los incendios favorecen también a algunas especies muy típicas de estos ecosistemas", afirma Real. El biólogo se refiere a que las áreas abiertas son favorables para las especies mediterráneas y que los incendios justamente crean espacios abiertos.

Ecosistemas transformados

A pesar de su nombre, el águila perdicera no come demasiadas perdices porque estas no son muy comunes en los hábitats cada vez más forestales de Cataluña. Y, por otra parte, una de sus presas más óptimas es el conejo. Pero Joan Real cuenta sobre el conejo que "su disminución, debido a los cambios en los hábitats y las enfermedades víricas, ha hecho que las águilas hayan cambiado de dieta y capturen ardillas, palomas torcaces, palomas, túrdidos, y, incluso, córvidos o gaviotas... "Estas nuevas costumbres son un indicador del estado de los ecosistemas cada vez más transformados y humanizados, y provocan, entre otros efectos, que las águilas tengan más dificultades para encontrar alimento y, a la vez, que sus áreas de caza puedan situarse en zonas más humanizadas con peligros para su supervivencia.

El problema de las torres eléctricas

El equipo de la UB lleva estudiando las águilas perdiceras desde los años 80 del siglo pasado. Esto hace que sus observaciones sean un punto de referencia mundial en cuanto a la conservación de este rapaz. Real menciona que el censo ha caído casi un 30% en este tiempo y que aún hoy día mueren en Cataluña el triple de águilas perdiceras que las que morirían en condiciones naturales adecuadas.

La mitad de estas muertes se deben a choques o electrocuciones con torres de electricidad. "No deja de ser paradójico que las águilas perdiceras catalanas, que son de las más estudiadas, sean también las más amenazadas de extinción", explica el biólogo catalán, que se inició en el Parque Natural de Sant Llorenç de Munt en el estudio de este rapaz. "Afortunadamente, en este parque se ha conseguido por primera vez reducir mucho la mortalidad, gracias al trabajo conjunto de compañías eléctricas, administraciones e investigadores. Hemos averiguado cuáles son las características que hacen que determinadas torres eléctricas sean las más peligrosas para las aves, y por tanto ahora tenemos una herramienta muy potente para poder aplicar medidas de conservación".

Las electrocuciones con tendidos eléctricos pueden ser minimizadas con una planificación adecuadaReal insiste en que tanto las electrocuciones como los choques con líneas eléctricas podrían ser minimizados y corregidos con una planificación adecuada, ya sea corrigiendo las líneas existentes -aquellas que los investigadores han predicho como más peligrosas, que probablemente son sólo aproximadamente entre el 5 y 10 % de las existentes-, como las de futura construcción.

Durante 30 años, el equipo de Real ha estado analizando el impacto de las torres eléctricas en la biología del águila perdicera. Lo ha hecho siguiendo a una veintena de ejemplares con dispositivos de radio-frecuencia. Esto ha permitido conocer uno de los accidentes más poco conocidos en aves, la colisión con cables eléctricos, que se da en pleno vuelo de las aves y afecta a muchas especies amenazadas. Se ha visto que el riesgo de choque en líneas eléctricas es especialmente peligroso en líneas de transporte que tienen muchos cables, y aún más en áreas de garrigas que en zonas boscosas. Esto ha permitido hacer estimaciones de peligrosidad de los tramos de líneas y, por tanto, poder optimizar los recursos en corregir esta tipología de accidentes. Las torres suponen un peligro no sólo para las águilas, sino también para otras aves. Un 18% de las muertes de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) que tienen lugar en Europa, por ejemplo, son causadas por impactos con torres eléctricas.

El ejemplo de Francia

"En Cataluña tenemos ahora unas 65 parejas, que suponen el 7-8% de la población europea de águilas perdiceras. En Andalucía, en cambio, la población llega a 300 parejas (en el conjunto del territorio español se concentra el 80% de las águilas perdiceras de Europa). En Francia, estas águilas lo pasaron muy mal al finalizar el siglo pasado y las autoridades se han tomado muy en serio su conservación; sería el ejemplo a seguir...”, concluye Juan Real.

EL MECENAZGO DE MIQUEL TORRES
Juan Real subraya que todo el trabajo del equipo de la UB ha sido posible gracias a la Fundación Miquel Torres de Vilafranca del Penedès, "que durante mucho tiempo ha estado patrocinando el trabajo de nuestro equipo, y constituye un ejemplo claro de cómo la industria privada puede intervenir positivamente en la labor de investigación científica y la conservación". El biólogo deja claro que todas las gestiones realizadas, los trabajos publicados y la experiencia acumulada a lo largo de estos 30 años no habría sido posible sin el apoyo de esta Fundación.

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