Más de 46 millones de habitantes, 495.532 km2 y 1.415.135 millones de dólares de PIB nominal (según el Fondo Monetario Internacional) separan España de Chipre. Pero ambos países han sido los últimos de la Unión Europea (UE) en poner en marcha el visado científico, un documento aprobado por una directiva europea en 2005 que facilita el acceso al trabajo y la residencia a investigadores extracomunitarios en los países de UE. España está acabando perfilar los detalles para su entrada en vigor, pero su retraso ha provocado más de un dolor de cabeza a científicos atraídos por la ciencia nacional.
Ànnia Monreal | 17 de junio de 2010