Una investigación colaborativa española ha conseguido fabricar e introducir chips de silicio en células vivas. Con este hito se abre la puerta a un nuevo campo de investigación, el de los chips diminutos, con el que se utilizarán chips micrométricos que pueden tener partes nanométricas. Se espera que este campo crecerá en paralelo a otras ramas de la nanociencia.
Patricia Morén | 26 de mayo de 2010