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Zigor Aldama

Corresponsal

Àsia

¿El fin de la ceguera?

China se ha situado a la vanguardia de la experimentación médica con células madre. Una clínica en la ciudad de Qingdao asegura que puede devolver la vista a los ciegos

15 de marzo de 2010

Zigor Aldama | Shanghái


Foto: Vern  Hart
La vista y el oído son los sentidos a los que más importancia dan los seres humanos, según una encuesta en absoluto científica realizada por este corresponsal entre amigos y conocidos. Les siguen el gusto y el tacto. El olfato es el sentido del que antes prescindiríamos si fuera dispensable. Por eso, no es de extrañar que uno de los principales objetivos de la ciencia médica haya sido siempre devolver la vista a la población ciega. En un principio proliferaban las ideas que pretendían conectar algún tipo de cámara al nervio óptico o directamente al cerebro. Sin embargo, la evolución de la técnica parece haber derivado a un ámbito muy diferente: el de la investigación con células madre.

China se ha puesto a la vanguardia en este espinoso terreno de aplicaciones infinitas que despierta una feroz polémica. Una de las posibilidades que parecen presentarse es la cura de la ceguera. Así lo aseguran en el Hospital del Pueblo de Chenyang de la ciudad de Qingdao, donde utilizan las técnicas desarrolladas por Beike Biotech, una compañía pionera en el uso de células madre, capaces de identificar dónde está el daño y repararlo. Varios casos parecen corroborar que el milagro es posible, aunque la comunidad científica internacional es escéptica al respecto.

El más conocido es el de Dakota Clarke, una niña británica que nació con displasia septo-óptica (o síndrome de Morsier) y era incapaz de ver absolutamente nada. Sin embargo, después de varios meses de terapia en Chenyang con células madre umbilicales, que consiste en la inyección de estas células procedentes de algún donante, la joven es ya capaz de ver a dos metros y medio, y de reconocer a sus padres. Eso sí, el tratamiento les ha costado 30.000 libras esterlinas, y necesitan más fondos para continuar el tratamiento y que la visión de Dakota siga mejorando. Pero, como apuntaba su padre, Darren Clarke, en una entrevista concedida al diario The Mirror, Dakota ya ve, “Y eso no es nada menos que un milagro”.

El de Macie Morse es todavía más impresionante. Esta joven estadounidense de 17 años nació con una hipoplastia del nervio óptico y, después de pasar 16 años en la penumbra, en julio de 2008 comenzó a distinguir formas y a apreciar colores. Pronto pudo incluso diferenciar las letras, y ahora comienza una nueva etapa en su vida e incluso está aprendiendo a conducir.

Con este currículo, no es de extrañar que Beike Techology haya conseguido fama mundial, y esté obteniendo importantes fondos para continuar con sus investigaciones, que van más allá de la cura de la ceguera. El pasado mes de abril, la compañía abrió un nuevo e impresionante centro de investigación de 20.000 metros cuadrados, y la última aportación ha sido de 1,8 millones de dólares, destinados a su centro en Shenzhen, al sureste de China. Cientos de extranjeros con problemas de visión prueban ya suerte con este tratamiento, al que comienzan a sumarse también los propios chinos. En este blog se puede seguir paso a paso cómo es el tratamiento en uno de estos pacientes.

Sean Hu, el fundador de la compañía, se ha convertido ya en una estrella de la investigación en China, aunque, como muchos otros, se formó fuera. Realizó un doctorado en bioquímica en la Universidad de Gotemburgo (Suecia) pero prefiere establecer el negocio en el país que más crece del mundo. Cree en lo que hace. “La medicina regenerativa es el futuro, y su centro estará en Asia”, asegura. Eso sí, “estos tratamientos con células madre no son la panacea, y funcionan sólo con enfermedades concretas, aunque su abanico se abre rápidamente”. Ataxia, autismo, traumas cerebrales, diabetes, y un largo etcétera de males que, hasta ahora, se consideraban incurables.

“El tratamiento se hace en diferentes fases, aunque ya en la fase inicial se aprecian grandes avances en el paciente. El 20% regresa para más sesiones”. El resto quizá no tenga el capital necesario. “Tenemos que importar las citocinas de Occidente, y eso eleva mucho el costo. Pero cuando las podamos producir en China, es de esperar que estos tratamientos podrán extenderse a una masa de población mucho mayor”.

Comentarios

       
3 comentarios

veronica 05/12/2010
pues mi amiga llevo hasta alla a su hijo y no le funciono el tratamiento, y el gasto es excesivo, por favor digan la verdad no nos engañen ya que tenemos esperanzas

veronica 05/12/2010
pues mi amiga llevo hasta alla a su hijo y no le funciono el tratamiento, y el gasto es excesivo, por favor digan la verdad no nos engañen ya que tenemos esperanzas

Lilly 21/03/2010
Both Macie and Dakota are back in China for the second round of treatments. We helped them to get their story out for it to raise more money. See www.stemcellaware.com. I believe that with the economy how it is, the number of patients that can return is a lot less. I think the number of patients that can go the first time for treatments these days is a lot less. One day it will be in the US and insurance will cover it and everyone will have access to it.

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