Buscar trabajo o pareja por Internet ya no es algo arriesgado, y las transacciones económicas en línea ya no levantan ampollas. La Red se ha ganado la confianza de sus usuarios, a pesar de la existencia de presiones interesadas o bromas que boicotean la malla. A un mundo que se mueve por el trabajo, el amor y la salud, le ha llegado el momento de encomendar también su fortaleza a la ciberasistencia y la medicina a distancia. En Estados Unidos hace tiempo que han comprendido los beneficios de la llamada ‘e-salud’. Europa se esfuerza por seguirle los pasos, mientras Naciones Unidas insta a todo el planeta a cambiar de chip.
Ànnia Monreal | 4 de febrero de 2010