Para diseñar un fármaco contra una enfermedad, los científicos necesitan modelos tridimensionales de las proteínas sobre las que hay que actuar. Sin embargo, aproximadamente un tercio de las proteínas de nuestro organismo aún no se han "fotografiado" ya que, por su flexibilidad, están en constante movimiento y varían a menudo de forma. Esta falta de información supone una limitación a la hora de diseñar fármacos contra el Alzheimer o algunos cánceres de próstata.
Redacció | 8 de abril de 2010