Un fármaco nuevo, el eribulina, se ha revelado útil para tratar el cáncer de mama con metástasis y aumenta la supervivencia en un 20%, según un estudio realizado en el Vall d’Hebron y publicado en 'The Lancet'. Ahora el objetivo es aplicarlo en mujeres con la enfermedad avanzada a las que hayan fracasado otros tratamientos
REDACCIÓN | 4 DE MARZO DE 2011