Las baterías de litio se utilizan habitualmente en aparatos como los teléfonos móviles y los ordenadores portátiles, y también tendrán un papel importante en el desarrollo de los coches eléctricos. Sin embargo, su recarga continuada puede producir sobrecalentamientos y, en ocasiones, el incendio de la batería.
A. R. | 17 de mayo de 2010