La nueva Ley de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, criticada por los científicos, se ha aprobado con un amplio apoyo político. La norma pretende modernizar e impulsar el sistema de I+D+i español y contempla la creación de una Agencia Estatal de Investigación, pero deja pendientes aspectos fiscales y de financiación
REDACCIÓN | 17 DE MARZO DE 2011