Las redes inalámbricas de telefonía móvil podrían colapsarse dentro de tres años, debido al aumento de usuarios que disponen de smartphones y se conectan a Internet. Dos proyectos financiados por la Comisión Europea, uno de ellos desarrollado por investigadores de la Universitat Politècnica de Catalunya, ya están trabajando en la tecnología que deberá impedir este colapso.
PATRICIA MORÉN | 30 DE AGOSTO DE 2010