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Un pasajero para el Discovery

El transbordador transporta una cadira d'experimentació, elaborada a Barcelona, per a la Estació Espacial Internacional

"Faltan 20 segundos. 15. Cinco, cuatro, tres..." y los motores del trasbordador Discovery se iluminaron el lunes para lanzar el vehículo a más de 350 kilómetros de altura sobre la superficie terrestre, rumbo a la Estación Espacial Internacional (ISS, en inglés). Y junto a los siete astronautas viajaba MARES, una instalación compartida por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA, de diseño y fabricación española.

Ànnia Monreal | 7 de abril de 2010

Muscle Atrophy Research and Exercice System: este es el nombre completo de MARES, el octavo pasajero con pasaporte español que ha viajado a la ISS. Plegada en el interior de un módulo cilíndrico encajado dentro del Discovery, MARES es una compleja silla de 400 kilos de peso destinada a evaluar la atrofia muscular de los astronautas. Se espera que en junio ya esté instalada en el laboratorio orbital europeo Columbus. De sus experimentos con los astronautas se derivarán aplicaciones biomédicas en tierra.

El cuerpo se resiente cada vez que deambula por el espacio. Los efectos de la microgravedad son, entre otros, la pérdida de masa ósea y muscular, básicamente causada por “no poder ponerse de pie”, señala Francesc Gallart, médico y director comercial de NTE-Sener, la empresa que ha creado MARES. Para facilitar la recuperación muscular y conocer “los mecanismos puros que originan la atrofia” se ha diseñado esta silla, que servirá de banco de pruebas para los científicos espaciales.

“Los astronautas tienen que andar una o dos horas en el espacio para contrarrestar los efectos de la pérdida de calcio y músculo”, señala Gallart. “MARES es una máquina de experimentación” que permitirá sustituir estos ejercicios, aunque su finalidad principal es la investigación.

MARES es una silla similar a las que existen en las salas de musculación de los gimnasios, aunque más compleja. Consta de un cuerpo estructural, con el motor y los dispositivos electrónicos, y un sistema de sujeción con partes estáticas y dinámicas. Formada por unas 12.000 piezas mecánicas, puede medir 11 articulaciones distintas, reproducir gran variedad de movimientos, combinarlos y adaptarse a un amplio abanico de tipologías humanas. “Aplica un estímulo programable en velocidad o en par/fuerza para medir la respuesta par/fuerza y velocidad del sujeto. A partir de los resultados obtenidos, MARES permitirá establecer protocolos efectivos de ejercicios”, se señala desde la empresa.

Junto al entrenamiento de recuperación, el dispositivo también almacena la respuesta neuromuscular para conocer el tiempo y tipo de estímulo que precisa el músculo para realizar un movimiento concreto. Construida en aluminio, acero, aleaciones de titanio y fibras que la aligeran, MARES funciona con una batería y su vida útil se estima en diez años.

Aplicación biomédica

Sólo en España, 2,5 ciudadanos por cada 100.000 sufren anualmente alguna lesión muscular fruto de un traumatismo grave, según el Institut Guttmann. Y un 25% más padecen esta patología por causas médicas. Dado que una de las consecuencias de estas lesiones es la atrofia muscular, de MARES se pueden derivar nuevas aplicaciones terapéuticas para paliarla o para mejorar la rehabilitación de estas personas.

CATORCE AÑOS DE TRABAJO Cerca de 20.000 horas de trabajo en su fase conceptual y otras 225.000 en su ciclo de construcción han acompañado la fabricación de MARES. El proyecto se gestó en 1994 gracias al comentario de algunos científicos de la ESA, y en 1996 NTE-Sener ganó su adjudicación. Desde entonces, los ingenieros de la planta de Mollet del Vallès (Barcelona) han calculado al milímetro las características de la silla en colaboración con los propios astronautas y el Centre d’Alt Rendiment de Sant Cugat del Vallès.

Fruto de este trabajo, MARES es hoy una realidad. Además del ejemplar instalado en el espacio existen otras tres sillas iguales repartidas en Colonia, Houston y Toulouse para ampliar la experimentación del dispositivo.

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