La misión de la Agencia Espacial Europea (ESA) Rosetta ha obtenido las primeras imágenes del asteroide 2867 Steins. Las imágenes tomadas por las dos cámaras del instrumento OSIRIS muestran que el asteroide tiene una forma de diamante poco común, con un diámetro efectivo de 5,3 kilómetros y un cráter de gran tamaño, cerca del polo sur del asteroide, de 2,1 kilómetros de diámetro. El estudio se ha publicado en la revista ‘Science’.
Redacción | 8 de enero de 2010
Los investigadores del equipo internacional sugieren que ha sido la luz solar la que ha tallado este diamante, mediante lo que se denomina el efecto YORP: la radiación del Sol puede alterar la rotación del asteroide sobre su propio eje. Las imágenes de OSIRIS constituyen la primera evidencia visual del efecto YORP sobre un asteroide del cinturón principal.
Una de las autoras del trabajo, la investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Luisa María Lara, comenta: "En este caso, todo parece apuntar a que el efecto térmico del Sol sobre el asteroide ha cambiado la dirección de la rotación del cuerpo, lo que pudo provocar el deslizamiento de material desde el polo sur del asteroide hasta el ecuador, fenómeno que le daría la forma de diamante a Steins".
El gran cráter que se encuentra en el polo sur del asteroide proporciona a su vez información sobre la estructura interna del cuerpo. "Si se compara el tamaño de este cráter con el tamaño global del asteroide, y este valor con los de otros asteroides con grandes cráteres [Matilde, Vesta], se puede concluir que Steins ya era un cúmulo de escombros en el momento en que sufrió el impacto cuyo resultado fue un cráter de 2,1 kilómetros de diámetro", explica la investigadora del CSIC.